1 Corintios 10:12
Los Israelitas, como pueblo escogido por Dios pensaban que podrían jugar con el pecado, la idolatría y la inmoralidad pero sufrieron la perdición. Asimismo los que piensan vivir seguros en la satisfacción de los deseos pecaminosos deben darse cuenta que a ellos también les espera la perdición.
Los que dicen ser creyentes no deben justificar el pecado con escusas de que son simples humanos y que por eso son imperfectos o de que en esta vida todos los nacidos de nuevo siguen pecando con palabras, pensamientos y acciones,
Romanos 6:1, al mismo tiempo Pablo les asegura a los Corintios que no hay razón por lo que ningún creyente verdadero tenga que caer de la gracia de Dios.
El Espíritu Santo claramente afirma que Dios les concede a sus hijos la gracia suficiente para vencer cada tentación y así resistir el pecado,
Apocalipsis 2:7, 17, 26. La fidelidad de Dios se manifiesta de dos maneras. El no permitirá que los creyentes sean tentados mas allá de lo que puedan soportar y proveerá con cada tentación una manera por la que se pueda resistir la tentación y vencer al pecado,
2 Tesalonicenses 3:3.
La gracia de Dios,
Efesios 2:8-10, la sangre de Jesús,
Efesios 2:13, la palabra de Dios,
Efesios 6:17, el poder interior del Espíritu santo,
Tito 3: 5-6 y la intercesión de Cristo da suficiente poder para la lucha del creyente contra las fuerzas espirituales de maldad,
Efesios 6:10-18.
Su Divino poder nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y la piedad,
2 Pedro 1:3, y mediante la salvación provista por Cristo los creyentes podemos vivir como corresponde al Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, fortalecidos con todo el poder conforme a la potencia de su obra para toda paciencia y longanimidad,
Colosenses 1:10-11.
Se puede soportar toda tentación y escapar de ella si hay un deseo sincero y una dependencia de la fidelidad a Dios y su poder divino. Amén.
Si creemos que estamos firmes tomemos muy enserio esta advertencia para que no caigamos. Que Dios nos bendiga.