Hazme Saber Jehova Mi Fin
Salmos 39
Amada Iglesia ha terminado otro año y nos acercamos un poco más a nuestro encuentro con nuestro creador, un año que no volverá, tantas oportunidades perdidas, tantos compromisos y promesas sin cumplir, pero el fin de un año da comienzo a otro con nuevas oportunidades para consagrarnos, comprometernos y vivir mas cerca de Dios que el año que ha terminado.
Nuevas oportunidades para ser un mejor esposo, esposa, padres, madres, hijos y por sobre todas las cosas mejores Cristianos, mejores hermanos en Cristo.
La mayoría de los seres humanos no viven más allá de los 80 años,
Salmos 90:10, que es muy poco comparado con la eternidad que Dios nos ofrece.
Nosotros los hijos de Dios debemos pedir un sensato entendimiento de la realidad de la brevedad de la vida a fin de presentarle a Dios un corazón prudente en cuanto al empleo de cada día de vida que El nos da,
Salmos 239:4.
Reconociendo que esta vida es una preparación para la próxima que es una eternidad con Dios, debemos determinar lo que Dios quiere lograr para uno mismo, para la familia y para los demás mediante nuestro fiel servicio y obediencia a Dios.
Cuando terminemos aquí nuestra vida y seamos llevados a la presencia del Señor, se evaluara si vivimos o no vivimos consagrados a Dios.
En vista de esto amados hermanos debemos pedir un corazón sabio, con un justo temor de Dios y la misericordia de Dios en nuestras vidas y en la obra para con El.
Querida congregación, la familia Pastoral agradece si apoyo durante el año 2008 y les desea un prospero y muy bendecido año 2009. Sigamos trabajando para la obra de Dios, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos. Que Dios les bendiga.