Reflections Todavía No, Espera

Todavía No, Espera

Aún no ha llegado el momento de que esta visión se cumpla; pero no dejara de cumplirse. Tu espera, aunque parezca tardar, pues llegará en el momento preciso. (Habacuc 2:3 VPEE)

“Espera” es quizá el mandato más difícil de la Biblia. Pienso que debió serlo para Habacuc. Fue ante el Señor a quejarse por la situación de Israel, y la respuesta fue: “Espera”.

En la Biblia, esperar no significa ociosidad. Más bien es un tiempo de preparación para realizar aquello que Dios tiene en mente para nosotros y para lo cual no estamos listos.

En la “Biblia Inglesa” de Newberry, específicamente en el Salmo 37 hay siete palabras en estos versículos impresos en negrita, indicando que en hebreo son enfáticas. Estas palabras destacan como peldaños que ascienden a la bendita vida de fe y plenitud. Aquí están:

I. No te impacientes: “No te impacientes a causa de los malvados” (Salmo 37:1). No envidies los insensatos, cuando veas la prosperidad de los malvados (Salmo 73:3). Conténtate con lo que tienes. Sabiendo que “todas las cosas cooperan para bien de los que aman a Dios”. Todas las cosas son vuestras, y vosotros sois de Cristo.

II. Confía: “Confía en Jehová, y haz el bien” (salmo 37:3). Estar contentado sin confiar en Jehová no constituye ninguna virtud; es imbecilidad o locura. El amen de Dios es dado a nuestra fe: “En verdad serás alimentado” (salmo 37:3, RV). La fe es una gracia activa; por tanto, no seas perezoso, sino seguidor de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. (He. 6:12).

III. Deléitate: “Pon asimismo tu delicia en Jehová, y Él te concederá los deseos de tu corazón” (Salmo 37:4). Bien podemos poner en cuestión nuestra confianza, sino condice a “poner nuestra delicia en Jehová”. No podemos deleitarnos en El, a no ser que creamos que Él es el principal y perfecto bien para el alma.

IV. Encomiéndate: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en El, y El actuara” (Salmo 37:5). Allí donde hay una perfecta confianza y deleite en el Señor, habrá ciertamente una perfecta encomendación de nosotros mismo y de todos nuestros caminos y propósitos a Él, la vida totalmente encomendada estará libre de todo pensamiento de ansiedad (Mt. 6:25) Somos alentados a echar todas nuestras ansiedades sobre El, porque El cuida de nosotros (1P 5:8).

V. Reposa: “Confía calladamente en Jehová” (Salmo 37:7). Es un reposo que resulta de encomendarse al Señor de todo corazón. En esta quietud y confianza hallareis vuestra fuerza (Is. 13:15). Descansa en el Señor, porque la batalla no es tuya, sino de Él.

VI. Deja: “Deja la ira, y depón el enojo” (Salmo 37:8). Si esperas en Jehová, déjate del yo y del hombre. La ira y las pendencias son obras de la carne (Ga. 3:19, Ga. 3:20). “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”. (Pr. 25:28).

VII. Espera: “Espérale con paciencia” (Salmo 37:7). “Los que esperan en el Jehová, heredaran la tierra”. Esta exhortación es de gran importancia. Tras habernos encomendado totalmente a Él, y habernos dejado de nuestra propia voluntad y camino, tenemos el peligro de cansarnos de bien hacer. Espera. “Tenéis necesidad de paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis las promesas” (He. 10:36). Los que esperan en Jehová tendrán unas manifestaciones de El que les darán nuevas fuerzas.

He aprendido lecciones importantes durante los años de espera, las que ahora usamos en nuestro ministerio. Al recordar el pasado, vemos la espera como algo más. Dios estaba trabajando en mí, aunque no estaba consciente de ello, y por eso te decimos hoy; Todavía no, espera…

 

Todavía No, Espera

Español - English

EspañolEnglish

Service Times

Church Service
Sunday 10:00am

Youth On Fire
Saturday 5:00pm

Midweek Service
Wedbesday 7:00pm

Subscribe Here

We invite you to subscribe to receive messages from God's word and any news that we have.
God bless you.