
Las escrituras declaran que Jesús es Dios. Este es el fundamento de la Fe de la Iglesia Evangélica al Redentor del mundo y es de suma importancia para la salvación de los creyentes. Si Cristo no hubiera sido Divino no habría podido morir por los pecados del mundo, la deidad de Jesucristo se demuestra por la siguiente.
Nombres Divinos dados a Jesús en las escrituras. Dios Juan 20:28, Isaías 9:6, Romanos 9:5, Tito 2:13, Hebreos 1:8.
El Hijo de Dios: Juan 5:25, Mateo 16:16-17, 8:29, Marcos 14:61:62.
El primero y el ultimo Apocalipsis 1:17, 2:8, 22:13, El alfa y Omega Apocalipsis 1:8, 22:13 El principio y el fin Apocalipsis 22:13.
El Santo Oseas 11:9, Hechos 3:14 El señor de Gloria Salmos 24:8-10, Hechos 10:36, 1 Corintios 2:8.
Se le rinde Adoración Divina a Cristo Juan 5:23, 13:13, 20:28, Mateo 14:33, Lucas 5:8 y se le dirigen a El todas las oraciones Hechos 7:59, 1 Corintios 1:2, 2 Corintios 12:8-9.
Se le asignan a Cristo atributos Divinos. Creador del universo Juan 1:3, Colosenses 1:17, Hebreos 1:3 perdonar de pecados Marcos 2:5, 10, Lucas 7:48-50. Dador de la vida resucitada Juan 5:28-29, 6:39-44, Jueces de todos Juan 5:21-23, Mateo 25:31-46, Hechos 17:31, 2 Timoteo 4:1, dador de la salvación Juan 5:24-46, 6:47, 10:28, 17:2.
El Nuevo Testamento atribuye a Cristo las afirmaciones del Antiguo Testamento con respecto al Señor, comparemos Salmos 23:1 con Juan 10:11, Salmos 102:24-27 con Hebreos 1:10-12, 1 Samuel 8:13-14 con 1 Pedro 2:7-8, Jeremías 17:10 con Apocalipsis 2:23.
El nombre de Jesucristo se asocia con el de Dios El Padre Juan 14:1, 23, Mateo 28:19, Romanos 1:7, 2 Corintios 13:14, Colosenses 2:2, Santiago 1:1.
La santidad de Cristo atestigua de su deidad Lucas 1:35, 2 Corintios 5:21, Hebreos 4:15 Cristo fue declarado hijo de Dios por su resurrección Romanos 1:4.
Esas pruebas convincentes que las escrituras dan sobre la deidad de Cristo significan que el creyente debe tratar al Señor Jesucristo exactamente de la misma manera que trata a Dios El Padre, Debe creer en El, adorando, orando a El, Sirviéndole y amándolo.
Amada Iglesia como Tomas nosotros debemos decir de nuestro Señor Jesucristo. Señor mio y Dios mío, porque grandes cosas ha hecho Dios con nosotros. Amen.